Juan Diego Flórez inaugura los conciertos del Auditorio Kursaal

•    El tenor peruano regresa a la Quincena dos décadas después de su última actuación en el festival, convertido ahora en una de las mayores estrellas del canto lírico internacional.  
•    Junto a su pianista habitual, Vincenzo Scalera, interpretará canciones y arias de bel canto italiano, ópera francesa y zarzuela.

A diferencia de ediciones previas, inauguradas con espectáculos de gran formato, la 87ª edición Quincena Musical de San Sebastián dará comienzo este domingo, 2 de agosto, con una velada en formato íntimo en el Auditorio Kursaal (20:00 horas), protagonizada, eso sí, por una de las mayores estrellas de la música clásica en la actualidad: el tenor peruano Juan Diego Flórez, que regresa al festival donostiarra 22 años después de su última actuación para protagonizar un recital lírico junto al pianista Vincenzo Scalera. Con las entradas a punto de agotarse, el público donostiarra abarrotará el Auditorio Kursaal para disfrutar de un programa que recorrerá los repertorios que han hecho a Flórez mundialmente famoso: el gran bel canto italiano, la ópera francesa y la zarzuela.
 
Nacido en Lima en 1973, Juan Diego Flórez está considerado uno de los grandes tenores belcantistas de nuestro tiempo y el más destacado heredero de la tradición del llamado tenore di grazia, aquel que ostenta un dominio absoluto del registro agudo y de las agilidades vocales. Tras iniciar sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música del Perú, obtuvo una beca para continuar su formación en el Curtis Institute of Music de Filadelfia, consolidando una técnica que le ha convertido en referencia mundial en el repertorio de compositores como Bellini, Rossini o Donizetti.
Su carrera internacional despegó en 1996 con un debut fulgurante en el Rossini Opera Festival de Pésaro con el rol de Corradino en Matilde di Shabran, y poco después llegó su presentación en La Scala de Milán, donde ha protagonizado algunas de las actuaciones más celebradas de las últimas décadas. En ese escenario hizo historia al ofrecer un bis de la célebre aria “Ah! mes amis” de La fille du régiment, con sus nueve do de pecho, gesto que no se veía en el teatro desde 1933 y que cimentó su fama de “rey de los do agudos”. 

Habitual de teatros como el Metropolitan Opera de Nueva York, Covent Garden de Londres, Staatsoper de Viena o el Festival de Salzburgo, Flórez ha ampliado en los últimos años su repertorio hacia el romanticismo francés, sin abandonar el núcleo belcantista que le ha dado prestigio. Paralelamente, ha desarrollado una intensa faceta social con el proyecto “Sinfonía por el Perú”, inspirado en El Sistema venezolano, que busca transformar la vida de miles de niños y jóvenes peruanos a través de la música. Esta iniciativa le ha valido reconocimientos como la Gran Cruz de la Orden El Sol del Perú. En 2012 obtuvo también el título de Österreichischer Kammersänger en Austria.

Flórez visitó la Quincena Musical en los inicios de su carrera internacional. Lo hizo hasta en tres ocasiones: en el año 2000 fue solista de un Stabat Mater de Rossini junto a la Sinfónica de Galicia y el Orfeón Donostiarra. En 2003, protagonizó un recital de canto con un programa muy similar al que presentará el domingo. Y en 2004, asumió el rol protagonista de La Donna del lago de Rossini, en una velada que reunió a algunos de los mejores cantantes rossinianos del momento y que sigue siendo recordada entre los aficionados como uno de los hitos del canto lírico en la historia reciente de la Quincena Musical. 

Su regreso al festival donostiarra, más de dos décadas después, se produce en un momento de plena madurez artística, convertido en una de las voces más admiradas de la escena lírica internacional. El programa que interpretará en la inauguración será, además, el mismo con el que, unas semanas más tarde, cerrará el prestigioso Festival de Salzburgo, subrayando el carácter excepcional de la cita en San Sebastián. 

A su lado estará el pianista italo-estadounidense Vincenzo Scalera, gran maestro del acompañamiento vocal, quien ya respaldó a Flórez en su anterior recital de 2003 y con el que ha actuado innumerables ocasiones. Nacido en Nueva Jersey, Scalera se formó en la Manhattan School of Music antes de incorporarse, en 1980, al equipo musical de La Scala de Milán como pianista y preparador vocal, colaborando con directores de la talla de Claudio Abbado, Riccardo Chailly o Carlos Kleiber. La lista de cantantes con los que ha trabajado es asimismo extraordinaria, destacando voces legendarias como las de Carlo Bergonzi, Montserrat Caballé, José Carreras o Renata Scotto.
Del bel canto a la zarzuela. La primera parte del recital de Flórez está dedicada a la gran tradición belcantista italiana, con páginas de Vincenzo Bellini, Gioachino Rossini y Gaetano Donizetti. Canciones como Malinconia, ninfa gentile, Vaga luna che inargenti o La ricordanza muestran el Bellini más íntimo, donde la línea vocal se despliega en melodías de pureza casi instrumental, de gran exigencia en el control del fiato y el legato.

Por su parte, Rossini estará presente tanto con sus refinadas canciones de salón —La lontananza y L’esule, además de una Bagatela pianística de la colección Péchés de vieillesse— como con el aria “Sì, ritrovarla io giuro” de la ópera La Cenerentola, un tour de force de agilidades, agudos y precisión técnica que ha sido una de las cartas de presentación de Flórez desde sus inicios. Donizetti, por último, aportará el canto apasionado de la cavatina “Ah! rammenta, o bella Irene”, en la que el virtuosismo se combina con la emoción dramática.

La segunda parte del recital amplía el foco hacia la tradición hispana y francesa, con romanzas de zarzuela y arias de autores galos como Massenet, Gounod o Godard. Las romanzas de Reveriano Soutullo y Juan Vert (“Bella enamorada” de El último romántico), de Agustín Pérez Soriano (“Suena, guitarrico mío”, jota de El guitarrico) y de José Serrano (la popular romanza “Aquí está quien lo tiene tó…” de La alegría del batallón) acercarán al público al repertorio lírico español, con sus acentos populares y su mezcla de lirismo y carácter.

Una página del cubano Ernesto Lecuona, la brillante Mazurka glissando para piano, dará paso al último bloque del recital. Todo un sprint final que arrancará con dos conocidísimas arias francesas de Jules Massenet y Charles Gounod: “Pourquoi me reveiller?” de la ópera Werther de Massenet y “L’amour!... Ah, leve-toi, soleil” de Roméo et Juliette de Gounod. Tras la delicada Berceuse de Benjamin Godard, Flórez concluirá su actuación con la encantadora elegancia de la cavatina “La mia Letizia infondere”, el fragmento más popular de la ópera I Lombardi de Verdi, coronando así una noche que promete ser uno de los hitos de la temporada musical donostiarra.

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Quincena Musical / Musica Hambostaldia Laguntzak

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