Grigory Sokolov interpretará grandes sonatas de Beethoven y Schubert en el Kursaal

• El programa incluye la juvenil Sonata n.º 4 y las Bagatelas op. 126 de Beethoven, en la primera parte, y la imponente Sonata n.º 21 de Schubert, en la segunda.
• Considerado uno de los mejores pianistas de la actualidad, Sokolov es un fiel amigo de la Quincena y actuó por última vez en el festival en 2021 y 2023.
• Entradas en quincenamusical.eus y en las taquillas del Kursaal y Teatro Victoria Eugenia.

Tras el exitoso concierto ofrecido por Daniil Trifonov, junto a la Mahler Chamber Orchestra bajo la dirección de Daniel Harding, el pasado 6 de agosto en el Kursaal, la Quincena Musical tiene este jueves 13 de agosto en el Auditorio Kursaal (20:00 horas) una nueva cita de envergadura con el piano, de la mano de Grigory Sokolov, representante de una generación de grandes pianistas de la que Trifonov es heredero, y uno de los músicos más admirados de la actualidad. Sokolov ofrecerá un recital centrado en la transición entre el clasicismo y el primer romanticismo, con obras de Beethoven y Schubert.

Grigory Sokolov (Leningrado, 1950) ganó en 1966 el prestigioso Concurso Tchaikovsky de Moscú, del que sigue siendo el ganador más joven de su historia. Tras aquella victoria, se fue convirtiendo paulatinamente en un mito vivo del piano, destacando por una forma de tocar en la que la calidad tímbrica del instrumento es siempre una prioridad, al servicio de unas interpretaciones que tienden más a la genialidad expresiva personal que al purismo estilístico, a la manera de grandes pianistas del pasado como Emil Gilels (quien le apoyó en los inicios de su carrera), Maria Yudina, Arturo Benedetti Michelangeli o Arthur Rubinstein, a quienes Sokolov señala como sus mayores referentes. En su repertorio, amplio en épocas y estilos, pero muy selecto –nunca ha grabado integrales ni ciclos completos de ningún autor–, ocupa un lugar destacado, junto a los grandes clásicos de la literatura pianística, la música barroca de autores como Rameau, Couperin, Byrd o Bach, que Sokolov ha seguido defendiendo al piano cuando gran parte de este repertorio pasó a ser interpretado por clavecinistas.

Sokolov es un invitado habitual de las más prestigiosas salas de concierto y festivales de Europa, y ha trabajado con muchos de los más destacados directores del mundo. Entre las orquestas con las que ha trabajado destacan la Filarmónica de Nueva York, Sinfónica de Montreal, Filarmónica de Munich, Gewandhaus de Leipzig, Philharmonia de Londres o Concertgebouw de Ámsterdam. Pero también se dice de él que es un artista esquivo, ya que durante una larga etapa de su carrera apenas grabó discos de estudio ni concedió entrevistas. Su distancia del lado más mediático del negocio musical responde a una concentración absoluta en la música y sus interioridades, una densidad intelectual que fluye a raudales en sus interpretaciones y que ha hecho que Sokolov sea adorado no solo por el público, sino también por los propios pianistas, que acuden en peregrinación a sus actuaciones. Es conocido además por ser extremadamente generoso en sus recitales, que han llegado a durar cerca de tres horas y suelen ir coronados por numerosos bises.

Las actuaciones de Grigory Sokolov en San Sebastián se remontan al menos a los años noventa, y en la Quincena Musical ha actuado en las ediciones de 2005, 2007, 2011, 2015, 2021 y 2023. En sus últimos recitales, Sokolov ha solido centrar los programas en tan solo dos autores y en esta ocasión serán las dos grandes figuras que transitaron entre el clasicismo y el romanticismo alemán: Beethoven y Schubert. Se trata de dos nombres que conviven a menudo en los programas de Sokolov, hasta tal punto que en 2020 les dedicó un disco conjunto en el sello Deutsche Grammophon. Las obras que ha escogido para este recital, sin embargo, le llevan acompañando mucho más tiempo, ya que las grabó en 1991, en el caso de la sonata de Beethoven, y solo un año después, la de Schubert.

En la primera parte del recital, Sokolov abordará dos hitos del catálogo pianístico de Beethoven: la Sonata n.º 4 en mi bemol mayor, op. 7, conocida ya en su época como “Gran sonata” por su inusual expansión formal y ambición, y las Seis bagatelas, op. 126, último ciclo de piezas breves que el compositor publicó para piano. La segunda parte estará íntegramente dedicada a la Sonata n.º 21 en si bemol mayor, D. 960 de Schubert, la última de sus sonatas para piano y una de las cimas indiscutibles del repertorio romántico. En una escucha conjunta, estas dos sonatas de Beethoven y Schubert ofrecen una imagen reveladora de la enorme evolución que se produjo en el lenguaje musical, y en el pianístico en particular, en las primeras décadas del siglo XIX.

Las entradas se pueden adquirir en la web quincenamusical.eus y en las taquillas del Kursaal y Teatro Victoria Eugenia.

Nota de prensa

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